sábado, 24 de julio de 2010

Bernard Lonergan


Bernard Lonergan (Biografía)

Nació el 17 de Diciembre de 1904 en Buckingham, Quebec, Canadá.
Entró en la Compañía de Jesús en 1922, obtuvo su Licenciatura en Filosofía por Heythrop College en 1929, fue ordenado sacerdote en 1933, obtuvo su Doctorado en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana en 1940.

Fue autor de Insight: Un estudio sobre el Entendimiento Humano (1957) y Método en Teología (1972).

Nombrado por Pablo VI como uno de los miembros originales de la Comisión Teológica Internacional.

“La palabra Loneganiano ha aparecido en los últimos días. En cierto sentido no hay algo así. Por que lo que estoy pidiendo a la gente es descubrir algo en ellos mismos y descubrirse a sí mismos”

Bernard Lonergan.

A continuación ofrezco un resumen de su libro “Método en Teología”.

Del presente resumen me interesan mostrar desde la página 1 a la 4 que son conceptos que se vierten en clase con el objeto de enriquecer el Concepto de Teología que estudiamos desde San Anselmo.
Son apuntes propios que suponen la lectura del libro y que están elaborados para recordar conceptos fundamentales del libro que me han llamado la atención.
La obra supone una lectura mucho más compleja y aquí simplemente aparecen ideas conductoras que me ayudaron a entender la obra.


MÉTODO EN TEOLOGÍA

Bernard Lonergan
Libro leído desde el 28/12/07 al 01/07/08

INTRODUCCIÓN

1. La Teología es una mediación entre una determinación matriz cultural y el significado y función de una religión dentro de dicha matriz.

2. Cuando prevalece la noción clásica de cultura, la teología se concibe como una realización acabada y entonces se discurre sobre su naturaleza. Cuando la cultura se concibe en forma empírica, la Teología se enfoca como un proceso evolutivo y entonces se escribe según su método.

3. El método no es un conjunto de reglas que cualquiera, incluso un tonto, ha de seguir meticulosamente; es más bien un marco destinado a favorecer la creatividad y la colaboración.
El método describe los diversos grupos de operaciones que los teólogos han de realizar en el cumplimiento de sus diversas tareas. En nuestra época el método ha de concebir estar tareas en el contexto de la ciencia actual, de la erudición y de la filosofía contemporánea, del carácter histórico de la praxis colectiva y de la corresponsabilidad.

4. Modelo en cuanto instrumento que conviene tener presente cuando se ha de afrontar una situación o emprender un trabajo.
b. Pero el lector tiene que descubrir algo más que un modelo.
c. Cada uno ha de encontrar en sí mismo la estructura dinámica de su ser personal. Está estructura es la condición de cualquier revisión.
d. El método es un marco que favorece la creatividad.
e. No me interesan en primera instancia los temas tratados por los teólogos sino las operaciones que estos realizan.

1

METÓDO

I. Noción Preliminar

1. Un método es un esquema normativo de operaciones recurrentes y relacionadas entre sí que producen resultados acumulativos y progresivos.

2. El método de las ciencias naturales: Experiencia, investigación por observación, descripción, problemas, descubrimientos, hipótesis, experimentos, confirmación o no.
Los resultados son Acumulativos y Progresivos.

3. En general, el método es un esquema normativo de operaciones recurrentes y relacionados entre sí que producen resultados acumulativos y progresivos.
b. Nuestra noción de método no es un conjunto de reglas, sino un esquema de operaciones, previo y normativo, del cual pueden derivarse reglas.
c. Hay operaciones no-lógicas. La ciencia moderna usa la lógica (investigación – observación – descubrimiento – experimento – síntesis – verificación - y la no lógica)

II. El Esquema Fundamental de las Operaciones

1. Las operaciones del esquema son:
ver inquirir reflexionar evaluar
oír imaginar ordenar decidir
tocar entender ponderar la evidencia hablar
oler concebir juzgar escribir
gustar formular deliberar

El lector tendrá que esforzarse por descubrir en su propia experiencia las relaciones dinámicas que conducen de una operación a la siguiente.
1) La lista es transitiva; por ellas nos hacemos conscientes del Objeto.
2) La Lista pertenece a un operador llamado sujeto; en el sentido de que opera conscientemente. Se experimenta a sí mismo operando. Instropección.

2. Hay que distinguir diferentes niveles de conciencia y de intencionalidad.
4 Niveles: 1) Empírico: tenemos sensaciones, percibimos, imaginamos, sentimos, hablamos, nos movemos.
2) Intelectual: inquirimos, llegamos a entender, expresamos lo entendido, elaboramos presuposiciones e implicaciones de nuestra expresión.
3) Racional: reflexionamos, ordenamos evidencias.
4) Responsable: llegamos a tomar decisiones.
b. Al ascender de un nivel a otro es más pleno el Yo del cual somos más conscientes y la conciencia misma es diferente.

3. Modos cualitativamente distintos de tender a ... Categorial = Determinaciones
Trascendental = Comprensivos en la connotación, irrestrictos en la denotación, invariables en los cambios culturales.

4. Operaciones que tienden a Objetos: Objetos: elementales y Compuestos. Conocimiento: elemental y compuesto.

III. Método Trascendental

1. Todo hombre conoce y aplica el método trascendental en la medida que es. No se alcanza leyendo, escuchando o analizando sino objetivando la conciencia.
Se trata de aplicar las operaciones en cuanto intencionales a las operaciones en cuanto conscientes.
El método nos ayudará a ser atentos, inteligentes, razonables, responsables.

Experimentar Atentos
Entender Inteligentes
Juzgar Razonable
Decidir Responsable

IV. Funciones del Método Trascendental

1. Función Normativa; Crítica; Dialéctica; Sistemática; Continuidad sin Rigidez; Heurística: transforma lo desconocido en conocido. Investiga, Fundante.

2. Método Trascendental. Pertinente a la Teología. Clave para la Unificación de las Ciencias.

El método Trascendental ofrece el componente antropológico fundamental, pero no el componente específicamente religioso. En consecuencia, para pasar del método trascendental al método teológico, es necesario reflexionar sobre la religión. Pero para poder hablar de religión debemos abordar antes las cuestiones del bien humano y de la significación humana.

2

EL BIEN HUMANO

1. El bien siempre es concreto, pero las definiciones son abstractas. Por eso el presente capítulo pretende más bien reunir los diversos componentes del bien humano: habilidades, sentimientos, valores, creencias, cooperación, progreso y decadencia.

I. Habilidades
1. La habilidad se adquiere. Consiste en un elemento nuevo que es una adaptación a algún objeto nuevo o a alguna situación nueva. En la adaptación hay dos elementos: la asimilación y la acomodación.

La habilidad lleva a la maestría.

Mediación: Cultura: inferior: no explica la significación por eso cae en el Mito y la Magia.
Superior: Clásica o Modernas: desarrolla técnicas reflexivas.

Desarrollo cultural y de caracterizar la liberación del hombre frente a ese desarrollo en el juego, en el climax del amor humano, en la experiencia estética y en la oración contemplativa.

II. Sentimientos.

1. Los sentimientos se desarrollan no menos que las habilidades. Son fundamentalmente espontáneos. Pero una vez surgidos pueden ser reforzados por la atención y la aprobación, o pueden ser debilitados por la desaprobación y la distracción.
b. Además, los sentimientos son enriquecidos y refinados mediante el estudio atento de la riqueza y variedad de los objetos que los excitan y así una no pequeña parte de la educación consiste en fomentar un clima de discernimiento y de gusto ayudándole a autotrascenderse.

2. Cuando un sentimiento del que somos plenamente conscientes, profundo y fuerte, cuando lo reforzamos deliberadamente, que canaliza nuestra atención, configura nuestro horizonte y dirige la vida de una persona. Eso es amor.
Un hombre y una mujer que se enamoran se empeñan en amar no solamente la presencia del amado, sino en todo momento.
El amor mutuo es el enlace de dos vidas. Transforma un “Yo” y un “Tu” en un “Nosotros” tan íntimo, tan seguro, tan permanente, que cada uno vela, imagina, piensa, planea, siente, habla, actúa pensando en los dos.

III. La Noción de Valor
IV. Juicios de Valor

1. Pero en la cumbre de la ascensión que comenzó con ese haz infantil de necesidades, gritos y satisfacciones, hay que encontrar la alegría hondamente enraizada y la paz sólida, el poder y el vigor que produce el estar enamorado de Dios. En la medida en que se alcanza está cumbre, el valor supremo es Dios y los otros valores son la expresión que Dios hace de su amor en este mundo: en sus aspiraciones y metas. En la medida en que el amor que alguien tiene a Dios es completo, será valor todo lo que él ame y será mal todo lo que él odie; de tal manera que en frase de S. Agustín quien ama a Dios puede hacer lo que le place.

Entonces la afectividad será de una sola pieza. Los desarrollos ulteriores solamente completarán las realizaciones previas. Las infidelidades a la gracia serán más raras y enmendadas más rápidamente.

2. Pero el crecimiento continuo parece ser raro. Existen las desviaciones ocasionadas por necesidades neuróticas. Hay que contar con la negativa a abandonar rutinas en que las personas se han instalado y a aventurarse en una manera de vivir más rica pero de la cual no se ha hecho todavía la experiencia.

Se dan también esfuerzos erróneos para apaciguar una conciencia intranquila mediante la ignorancia, la minimización, la negación o el rechazo de valores superiores. La escala de preferencia se deforma, los sentimientos se amargan. Las desviaciones se infiltran en la perspectiva que se tiene; la racionalización se introduce en la moral; la ideología, en el pensamiento. Así se puede llegar a odiar lo que verdaderamente es bueno y a amar lo que realmente es malo. Esta calamidad no se limita a los individuos. Puede afectar también a grupos, a naciones, a bloques de naciones, y aún al género humano.

3. Mediante la noción trascendental del valor y su expresión en una conciencia buena y en una conciencia intranquila, es como puede el hombre desarrollarse moralmente. Pero un juicio moral integral es siempre obra de un sujeto plenamente desarrollado en su auto – trasecenderse o, como diría Aristóteles, de un hombre virtuoso.

V. Creencias

1. Apropiarse de la herencia social, cultural, religiosa de uno mismo es, en gran parte, un asunto que implica la CREENCIA.
b. Creencia es el carácter social e histórico del conocimiento. El conocimiento humano no es, pues, una posición individual, sino más bien un fondo común, del que cada uno puede aprovecharse si acepta creer, y al que cada uno puede contribuir.
c. Se promueve el progreso siendo atento, inteligente, razonable y responsable, no solamente en todas las operaciones cognoscitivas, sino también cuando se habla o se escribe.

VI. La Estructuración del Bien Humano
VII. Progreso y Decadencia

1. El progreso procede de los valores originantes, es decir de los sujetos que son verdaderamente ellos mismos mediante la observancia de los preceptos trascendentales: sé atento, sé inteligente, sé razonable, sé responsable.
b. El progreso naturalmente, no consiste simplemente en hacer alguna mejora, sino en un fluir continuo de mejoras.


3

LA SIGNIFIACIÓN

1. La significación se encarna y encuentra su soporte en la intersubjetividad humana, en el arte, en los símbolos, en el lenguaje, en la vida y en los hechos de las personas.

I. Intersubjetividad

1. La intersubjetividad se manifiesta no solamente en la ayuda mutua espontánea, sino también en algunas de las formas en que se comunican los sentimientos. Nos referimos aquí a Max Scheler, quien distinguió entre comunidad de sentimientos, simpatía, contagio psíquico e identificación emocional.

II. Significación Intersubjetiva

1. Además de la intersubjetividad de acción y de sentimientos, se dan también comunicaciones intersubjetivas de significación. Fenomenología de la sonrisa.

III. Arte

1. Suzanne Langer define el arte como la objetivación de un esquema puramente experiencial, y se explica cuidadosamente cada uno de los términos de dicha definición.
b. Un esquema puede ser abstracto o concreto. Hay un esquema abstracto en la partitura de una pieza de música, o en los surcos dentados de un disco de gramófono. Y hay un esquema concreto en estos colores, estos tonos, estos volúmenes, estos movimientos.
c. Ahora bien, el esquema de lo percibido es también el esquema de percibir, y el esquema de percibir es un esquema experiencial. Pero todo percibir es un seleccionar y un organizar. Precisamente porque todo lo percibido se ajusta a un esquema, por eso puede ser percibido fácilmente. Por eso se puede también repetir una sucesión de ruidos callejeros. Así el verso graba la información en la memoria.
d. se dice que un esquema es puro en la medida en que excluye esquemas extraños que instrumentalizan la experiencia.
e. La pureza exigida en el esquema experiencial no tiende a empobrecer la experiencia sino a enriquecerla. Recorta lo que es extraño a la experiencia, a fin de permitirle alcanzar la plena complementación del sentimiento.

2. La expresión adecuada de la significación elemental es la obra de arte misma. Esa significación se encuentra en el interior de la conciencia el artista; pero en un primer momento es tan solo implícita, plegada en sí misma, velada, oculta, inobjetivada. Consciente de ella el artista tiene aún que acabar de captarla; se siente impulsado a contemplarla, imspeccionarla, analizarla, gozarla, repetirla; y esto significa objetivarla, desplegarla, explicitarla, desvelarla, revelarla.
b. El proceso de objetivación implica una distancia psíquica. Implica apartarse, distinguirse, separarse de la experiencia.
c. El arte no es una autobiografía; ni es la narración que se hace de la propia historia al psiquiatra. Es la captación de lo que es o aparece significativo, de importancia, de interés y de alcance para el hombre. El arte es más verdadero, más sútil, más efectivo que la experiencia, porque va más a lo esencial. El arte se concentra en el momento capital y en sus implicaciones propias, y estas se despliegan sin las distorisiones, las interferencias y las intrusiones accidentales del esquema original.

3. La aprehensión y la apreciación de la obra de arte no consisten en la aclaración conceptual de la misma, ni es sopesar con juicios conceptuales los elementos de prueba acerca de su significación. La obra de arte es una invitación a participar, a hacer la experiencia, a ver por sí mismo.
b. La obra de arte lo invita a uno a apartarse de la vida práctica y a explorar posibilidades de una vida más plena en un mundo más rico.

IV. Símbolos

1. Un símbolo es una imagen de un objeto real o imaginario que evoca un sentimiento, o es evocado por un sentimiento. Los sentimientos se refieren a objetos, a otros sentimientos y a su sujeto.

2. Los símbolos obedecen a leyes, pero no a las de la lógica sino a las de la imagen y el sentimiento. En lugar del grupo lógico, el símbolo usa una figura representativa. Sustituye la univocidad por una abundancia de múltiples significaciones. No demuestra algo, sino que abruma con una pluralidad de imágenes que convergen en una significación.

3. El símbolo tiene, entonces, el poder de reconocer y de expresar lo que el discurso lógico detesta: la existencia de tensiones internas, de imcompatibilidades, de conflictos, luchas y destrucciones.

4. Explicar el símbolo es ir más allá del símbolo. Es pasar a la lingüística.

5. Nuestra aprehensión de los valores se da en respuestas intencionales, en sentimientos; aquí también es necesario que los sentimientos revelen sus objetos, e inversamente, que los objetos despierten sentimientos. Es a través de los símbolos como se comunican el espíritu y el cuerpo, el espíritu y el corazón, el corazón y el cuerpo.

V. Significación Lingüística

1. La significación alcanza su máxima liberación encarnándose en el lenguaje, es decir, en un conjunto de signos convencionales. Porque los signos convencionales pueden multiplicarse en forma casi indefinida y pueden diferenciarse y especializarce hasta un máximo de refinamiento. Se los puede usar, también, en forma reflexiva, en el análisis y control de la misma significación lingüística. Por el contrario, las significaciones intersubjetivas y simbólicas parecen estar restringidas a la espontaneidad de las personas que viven juntas.

2. El lenguaje no solamente moldea la conciencia que se va desarrollando, sino que estructura también el mundo que rodea al sujeto.
b. A medida que el lenguaje se desarrolla, surge una distinción entre lenguaje ordinario, técnico y literario.

VI. Significación Personificada

La significación que se encarna en una persona combina todas o, al menos, la mayoría de las otras formas de expresión de la significación. Puede ser a la vez intersubjetiva, artística, simbólica, lingüística. Es la significación de una persona, de su forma de vida, de sus palabras, de sus hechos.

VII. Elementos de Significación

Hay que distinguir: las fuentes, los actos, los términos de la significación.

VIII. Funciones de la Significación

1. Lo primero es de orden cognoscitivo: del mundo del niño al del adulto.
Inseguro

2. Es del orden de la Eficiencia.

3. y 4. Del orden Constituva y del orden Comunicativa: Produce comunidad, Existencia y Historia.

IX. Campos de la Significación

1. El retirarse a la interioridad no es un fin en sí mismo. De ella se regresa a los campos del sentido común y de la teoría, pero con la habilidad para hacer frente a la exigencia metódica.

X. Fases de la Significación

XI. Lenguaje Primitivo

Mito y Magia

XII. Descubrimiento del Espíritu por los Griegos

1. Cuando avanza la técnica se revela la ineficacia de la magia. Se pasa a la súplica religiosa. Pero para quebrar el Mito el hombre tiene que descubrir el espíritu.

XIII. La segunda fase es la Filosofía, la Tercera es la Ciencia.

XIV. La Consciencia indiferenciada en las últimas fases.


4

RELIGIÓN

I. La Cuestión de Dios
II. Auto – Trascendencia

1. El hombre realiza su autenticidad en la auto – trascendencia. Uno puede vivir en un mundo, tener un horizonte, justamente en la medida en que no está encerrado en sí mismo.

2. Las nociones trascendentales, es decir, nuestras cuestiones para la inteligencia, para la reflexión y para la deliberación, constituyen nuestra capacidad de auto – trascendencia. Esta capacidad llega a ser actualidad cuando uno se enamora. Nuestro ser se transforma entonces en un estar enamorado.
Este estar enamorado tiene sus antecedentes, sus causas, sus condiciones, sus ocasiones. Pero, una vez que ha florecido, y en tanto en cuanto perdura, se constituye en el primer principio. De él fluyen nuestros deseos y temores, nuestras alegrías y tristezas, nuestro discernimiento de los valores, nuestras decisiones y realizaciones.
El estar enamorado se manifiesta de diversas maneras. Existe el amor de intimidad, el amor del esposo y la esposa, de los padres y de los hijos. Existe el amor del prójimo con su fruto de realización en el bienestar humano. Existe el amor a Dios con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con toda nuestra mente y con todas nuestras fuerzas. Es el amor de Dios que inunda nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado.

3. Así como la pregunta por Dios está implícita en todo nuestro cuestionar, así también el estar enamorado de Dios es la realización básica de nuestra intencionalidad consciente. Esta realización trae consigo una felicidad tan profundamente arraigada que puede permanecer a pesar de la humillación, del fracaso, de la privación, del dolor, de la traición, de la deserción.
Esta realización trae una paz radical, la paz que el mundo no puede dar.
Es una realización que produce sus frutos en un amor al prójimo que se esfuerza poderosamente en instaurar el Reino de Dios en esta tierra. Por otra parte, la ausencia de esta realización abre el camino a la trivialización de la vida humana que procede del cruel ejercicio del poder, y al desesperar del bienestar humano como consecuencia de la convicción de que el universo es absurdo.

III. Experiencia Religiosa

1. Estar enamorado de Dios, como experiencia, es estar enamorado sin restricciones. Todo amor es auto – entrega, pero estar enamorado de Dios es estar enamorado sin límites o cualificaciones o condiciones o reservas.

2. No es el producto de nuestro conocer y de nuestro elegir, es un estado dinámico y consciente de amor, alegría, paz, que se manifiesta en actos de benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, auto – control (Gal 9, 22)

3. Decir que este estado dinámico es consciente no es decir que sea conocido.
Porque la conciencia es precisamente experiencia, mientras que el conocimiento es el conjunto de las actividades de experimentar, entender y juzgar.
Como este estado dinámico es consciente sin ser conocido, resulta ser una experiencia del misterio. Puesto que es estar enamorado, el misterio no es meramente atractivo sino fascinante; a él pertenecemos y por él somos poseídos.
b. En cuanto es consciente sin ser conocido, el don del amor de Dios es por sí mismo una experiencia de lo santo, del misterio fascinante y tremendo.
c. Así el don del Amor de Dios ocupa el fundamento y la raíz del cuarto y más elevado nivel de la consciencia intencional del hombre. Es algo que se apodera de la cima del alma.

IV. Expresiones de la Experiencia Religiosa

1. La experiencia religiosa se manifiesta espontáneamente en un cambio de actitudes; en esos frutos del Espíritu que son el amor, la alegría, la paz, la benignidad, la bondad, la fidelidad, la mansedumbre y el auto – control. Pero la experiencia religiosa, en su base y en su foco, es afectada por el misterio fascinante y tremendo.

V. Dialéctica del Desarrollo Religioso

1. El desarrollo religioso no consiste simplemente en que el estado dinámico de estar enamorado sin restricciones se despliegue en todas sus consecuencias.
Porque ese amor es la cima de la auto – trascendencia y la auto – trascendencia del hombre es precaria.
La auto – trascendencia implica en sí misma una tensión entre uno mismo en cuanto trascendente y uno en cuanto trascendido. Así pues, la autenticidad humana nunca es una posesión pura, serena, segura. Nuestro progreso se logra por la conversión de nuestros pecados.
b. La genuina religión se descubre y se realiza redimiéndose de las muchas trampas de la observancia religiosa. Es así como estamos obligados a vigilar y a orar, a hacer nuestro camino con temor y temblor. Y son los más grandes santos los que se proclaman más pecadores, aunque sus pecados parecen de raras insignificantes a gente menos santa que carece de discernimiento y del amor que ellos tienen.
Equilibrio entre trascendencia e inmanencia.

VI. La Palabra

1. Por palabra se entiende aquí cualquier expresión de significación religiosa o de valor religioso. Su portador puede ser la intersubjetividad, o el arte, o el símbolo, o el lenguaje, o las vidas, o las realizaciones de individuos, clases o grupos que son recordadas o representadas.
Normalmente se emplean todos los modos de expresión, pero dado que el lenguaje es el vehículo en el que la significación llega a articularse más plenamente, la palabra hablada y escrita es de especial importancia en el desarrollo y clarificación de la religión.
b. Por medio de la palabra, la religión entra en el mundo mediado por la significación y regulado por el valor. La palabra a este mundo su significación más profunda y su valor más elevado.

2. La palabra no es algo accidental tiene un papel constitutivo. Cuando un hombre y una mujer se aman mutuamente pero no se confiesan su amor, no están aún enamorados. Su mismo silencio quiere decir que su amor no ha alcanzado el punto de la auto – entrega, de la auto – donación. El amor que cada uno libre y plenamente revela al otro es el que produce la situación radicalmente nueva de estar – enamorados, y el que comienza a desplegar sus implicaciones a lo largo de una vida. Lo que vale para el amor de un hombre y de una mujer, vale también para el amor de Dios y del hombre.

VII. Fe

1. Fe es el conocimiento nacido del amor religioso.

VIII. Creencia Religiosa
IX. Una nota técnica

1. Es usual decir que el conocimiento precede al amor. La verdad de este adagio está en el hecho de que ordinariamente las operaciones del cuarto nivel de conciencia intencional presuponen y complementan las operaciones correspondientes de los otros tres. Hay una excepción menor a esta regla, y es cuando la gente se enamora y ese enamorarse es algo desproporcionado a sus causas, condiciones, ocasiones, antecedentes. Porque enamorarse es un comienzo nuevo, un ejercicio de libertad vertical en el cual el mundo de uno se somete a una nueva organización.
Pero la excepción mayor del adagio latino es el don del amor de Dios que inunda nuestros corazones. Porque nos encontramos entonces en el estado dinámico de estar enamorados. Pero quien es aquel a quien amamos, no se nos dice ni lo entendemos todavía. Nuestra capacidad de auto – trascendencia moral ha encontrado una realización que le trae una honda alegría y una paz profunda.
Nuestro amor nos revela valores que no habíamos apreciado, valores de oración y adoración, de arrepentimiento y de creencia. Pero si queremos saber lo que está aconteciendo dentro de nosotros, si queremos aprender a integrarlo con el resto de nuestra existencia, tenemos que inquerir, investigar, buscar consejo. Es así como en cuestiones religiosas el amor precede al conocimiento, y puesto que ese amor es don de Dios, el comienzo mismo de la fe es debido a la gracia de Dios.




5

ESPECIALIZACIONES FUNCIONALES
CONSTITUTIVAS DEL MÉTODO TEOLÓCICO


6

INVESTIGACIÓN DE DATOS


7

INTERPRETACIÓN

1. Siguiendo una terminología bastante extendida, entiendo por “hermeneútica” los principios de interpretación y por “exégesis” la aplicación de estos principios a una tarea particular. La tarea que se pretende realizar es la interpretación de un texto, pero nuestra presentación será tan general que puede ser aplicada a cualquier tarea exegética.

2. Cuatro factores concurren a ser difícil la interpretación:
b. Culturas. c. El progreso de las ciencias humanas. d. Confusión reinante en la teoría del conocimiento y la epistemología. e. Modernidad: reinterpretar la Tradición.

I. Operaciones exegéticas básicas
II. Entender el Objeto
III. Entender las Palabras
IV. Entender al Autor
V. Entenderse a sí mismo.

1. En este caso, el saber inicial que el intérprete tiene del Objeto se revela inadecuado. El intérprete no llegará a conocer el objeto en cuestión sino en la medida en que impulse el proceso auto – correctivo de aprendizaje hasta llegar a una revolución en sus propios puntos de vista. Sólo después de haber efectuado un cambio radical en el interior de sí mismo, podrá el intérprete adquirir una capacidad habitual para entender al autor, capacidad que espontáneamente regulará su longitud de onda y se mantendrá en ella.
Es esta la dimensión existencial del problema hermeneútico. En ella radican las diferentes concepciones de la realidad, de la moralidad y de la religión que dividen perpetuamente a la humanidad.

VI. Juzgar si la propia interpretación es correcta
VII. Una Clarificación
VIII. Establecer la significación del texto.


8

HISTORIA


1. Lo que diferencia a cada uno de estos de los demás radica en la multiplicidad de significaciones de la significación. La significación es, entonces, un elemento constitutivo del flujo conciente y es normalmente el elemento de control de la acción humana. Es precisamente este papel constitutivo de la significación en el control de la acción humana el que fundamenta la peculiaridad del campo abierto a la investigación histórica.

2. Es en este campo del discurso y de la acción plenos de significación en el que se halla comprometido el historiador.
b. A la historia le concierne el drama de la vida, lo que resulta de sus caracteres, sus decisiones, sus acciones, pero no solamente a causa de ellas sino también a causa de sus efectos, sus inadvertencias, sus deficiencias en la acción.

3. Los descubrimientos del historiador se expresan en narraciones y descripciones que se refieren a personas, lugares y tiempos particulares.

II. Experiencia Histórica y Conocimiento Histórico

1. Pienso que el conocimiento humano no es solamente el experimentar, sino que es un compuesto de experimentar, entender, juzgar. Por lo tanto, si existe el conocimiento histórico, debe haber una experiencia histórica, un entender histórico y un juzgar histórico.

III. La Historia Crítica

1. La Historia se desarrolla, por tanto, a partir de la historia. La historia crítica es un salto adelante con respecto a al historia pre – crítica, así como la historia pre – crítica representó un salto adelante con relación a los cuentos y leyendas. Inversamente, mientras más datos se conoce, y más datos se tienen a disposición, más preguntas pueden hacerse y de manera más inteligente.



9


HISTORIA E HISTORIADORES

VII. Estructuras Heurísticas

1. ¿Tiene el historiador compromisos filosóficos?, ¿Emplea analogías, usa tipos ideales, sigue alguna teoría de la historia? ¿Aporta explicaciones, investiga causas, determina leyes? ¿Persigue objetivos socio – culturales, está sujeto a prejuicios o se encuentra libre de ellos? ¿La historia es neutral con relación a los valores, o está interesada en ellos? ¿Los historiadores conocen o creen?
Tales son algunos de los interrogantes que se plantean. Ellos se refieren no solamente a la noción que el historiador tiene de historia, sino que tocan también su práctica investigadora y su forma de escribir historia. Respuestas diferentes modificarán, según el caso, esta o aquella estructura heurística, es decir, este o aquel elemento del método histórico.

VIII. Ciencia y Erudición

1. Reservamos el término de ciencia para el conjunto de conocimientos contenidos en principios y leyes y que es posible verificar o revisar universalmente.
b. Empleamos el término Erudición para designar el conocimiento con que el sentido común capta el pensamiento, el discurso y la acción de otros sentidos comunes propios de lugares y o épocas distantes. A los literatos, lingüistas, exegetas e historiadores llamémoslos generalmente, no científicos, sino eruditos.
Una misma persona puede ser científico o erudito


10

DIALÉCTICA

1. La dialéctica, nuestra cuarta especialización funcional, se ocupa de los conflictos. Los conflictos pueden ser manifiestos o latentes. Pueden encontrarse en las fuentes religiosas, en la tradición religiosa, en los pronunciamientos de las autoridades, o en los escritos de los teólogos. Pueden referirse a orientaciones contrarias de investigación, a interpretaciones contrarias, a historias contrarias, a estilos contrarios de evaluación, a horizontes contrarios, a doctrinas contrarias, a sistemas contrarios, o a políticas contrarias.
No toda oposición es dialéctica. Hay diferencias que serán eliminadas descubriendo datos nuevos. Hay diferencias que hemos llamado de perspectiva, y que simplemente testifican la complejidad de la realidad histórica. Pero, más allá de estas diferencias, hay conflictos fundamentales que provienen de una teoría del conocimiento explícita o implícita, de una actitud ética o de una visión religiosa.
Estos conflictos modifican profundamente la mentalidad de una persona, y solamente pueden ser superados mediante una conversión intelectual, moral y religiosa. La función de la dialéctica será poner a la luz tales conflictos y proveer una técnica para objetivar esas diferencias subjetiva y promover la conversión.

I. Horizontes

1. En sentido análogo, lo que está más allá del horizonte de uno, esta simplemente fuera del campo de su conocimiento y de sus intereses; lo ignora y no se preocupa de ello. Pero lo que está dentro del horizonte de uno es en cierta medida, grande o pequeña, objeto del propio interés o conocimiento.

2. Finalmente, los horizontes son la resultante estructurada de realizaciones anteriores, al mismo tiempo que la condición y la limitación de ulteriores progresos. Los horizontes son estructurados. Todo aprendizaje es, no una nueva adición que se hace a lo anteriormente aprendido sino más bien el crecimiento orgánico de lo que habíamos aprendido. Así, todas nuestras intenciones, afirmaciones y hechos se hallan dentro de contextos. A dichos contextos apelamos cuando delineamos las razones de nuestras metas, cuando clarificamos, ampliamos, calificamos nuestras afirmaciones, o cuando explicamos nuestras acciones. Dentro de dichos contextos debe ser encuadrado todo elemento nuevo de conocimiento y todo nuevo factor en nuestras actitudes.

II. Conversiones y Desintegraciones

Conversiones Intelectuales – Morales – Religiosas

Mito

1. La conversión religiosa consiste en ser dominado por el interés último.
Es enamorarse de lo ultramundano. Es una entrega total y permanente de sí mismo, sin condiciones, ni cualificaciones, ni reservas. Pero es una entrega, no a la manera de un acto, sino de un estado dinámico que es anterior a los actos subsecuentes y es también su principio.

2. La conversión religiosa es un estado de total enamoramiento, como fundamento eficaz de toda auto – trascendencia ya sea en la prosecución de la verdad, o en la realización de valores humanos, o en la orientación que el hombre adopta con relación al universo, a su fundamento y a su finalidad.
b. Pero esa capacidad encuentra su plenitud, y ese deseo se convierte en alegría, cuando la conversión religiosa transforma el sujeto existencial en un sujeto enamorado, aprehendido, cautivado, poseído, dominado por un amor total y por eso ultra – mundano. Hay entonces una nueva base para valorar y hacer todo bien.
c. El amor religioso es sin condiciones, cualificaciones o reservas; se vive con todo el corazón, con toda el alma, con todo el pensamiento y con toda la fuerza.
Esta ausencia de limitaciones no pertenece a este mundo. La santidad abunda en verdad y en bondad, pero tiene una dimensión que le es propia. Es plenitud, es alegría, paz, felicidad ultra – mundana. En la experiencia esos sentimientos son los frutos del estar enamorados de un Dios misterioso e incomprensible. Análogamente el hecho de ser pecador es distinto del mal moral; consiste en una privación del amor total y es una dimensión radical de la falta de amor.

III. Dialéctica: el Tema de Discusión.
IV. Dialéctica como Método.

1. El desarrollo humano, en suma, avanza en gran parte mediante la resolución de conflictos, y en el campo de la conciencia intencional los conflictos básicos se definen por la oposición entre posiciones y contraposiciones.

VIII. La Dialéctica de los Métodos: Primera Parte

1. La tarea de tratar conflictos pertenece a los teólogos. La estrategia del teólogo será: no probar su propia posición ni refutar las contraposiciones, sino poner de manifiesto la diversidad existente y señalar los elementos de prueba que permitan sacar a la luz las raíces de tal diversidad. En esa forma atraerá a quienes aprecian la autenticidad humana integral, y los convencerá de alcanzarla. En efecto, la idea básica del método que estamos tratando de desarrollar se apoya en el descubrimiento de lo que es la autenticidad humana, y en mostrar como apelar a ella. No es un método infalible, porque los hombres fácilmente permanecen en la inautenticidad, pero es un método poderoso, porque la autenticidad es la necesidad más profunda del hombre y la realización que más se estima en él.

IX. La Dialéctica de los Métodos: Parte 3ª.

1. Karl Jasper, afirma que la auto – apropiación es una clarificación de la propia realidad del sujeto, pero no un conocimiento objetivo.
Es verdad, desde luego, que la auto – apropiación se realiza mediante una intensificación de la conciencia, y que esta intensificación no revela al sujeto como objeto sino como sujeto. Yo sostendría, sin embargo, que dicha intensificación de la conciencia conduce a una objetivación del sujeto, a una afirmación inteligente y razonable del mismo, a así a hacer una transmisión del sujeto como sujeto, al sujeto como objeto. Dicha transmisión fundamenta un conocimiento tan objeto del sujeto, como el que fundamenta cualquier transición válida que se haga de los datos de los sentidos al juicio, pasando por la inquisición, la intelección y la reflexión.


11


EXPLICITACIÓN DE LOS FUNDAMENTOS

1. La quinta función – explicitación de los fundamentos – se ocupa de lo que constituye la base de esta opción más personal. Por lo tanto los fundamentos que se buscan son los de las tres últimas funciones: el establecimiento de doctrinas, la sistematización y la comunicación. Se pasa del discurso directo, a una toma de posición.

I. La Realidad Fundante

1. La realidad fundante, que hay que distinguir en su expresión, es la conversión religiosa, moral e intelectual.

2. Los fundamentos tienen, pues, su verdadera raíz en el cuarto nivel de conciencia humana – nivel de deliberación, evaluación y decisión. Es una decisión acerca de por quien y por que se está a favor o en contra.

II. La Suficiencia de la Realidad Fundante
III. El Pluralismo en la Expresión
IV. Pluralismo en el Lenguaje Religioso.


12


ESTABLECIMIENTO DE DOCTRINAS

VII. El Descubrimiento Progresivo del Espíritu: Parte Segunda.

EXCELENTE: Pg. 305 – 307





13


SISTEMATIZACIÓN


1. Si, como sostengo, el objeto de la sistematización es la comprensión, entonces ella debe presentarse como un todo unificado y no en dos partes separadas que tienden a pasar por alto la primacía de la conversión y a exagerar la importancia de la prueba.

III. Misterio y Problema

1. La respuesta del hombre al misterio trascendente es la adoración. Pero la adoración no excluye las palabras; al menos, cuando los hombres se reúnen para el culto. Las palabras por su parte, tienen significación dentro de un contexto cultural. Los contextos pueden ser evolutivos. Un contexto evolutivo puede derivarse de otro, y dos contextos evolutivos pueden entrar en interacción.
Por consiguiente, aunque el misterio es una realidad muy diferente de los problemas del sentido común, de la ciencia, de la erudición y de gran parte de la filosofía, no obstante el culto a Dios y, en forma más general, las religiones de la humanidad existen en el seno de un contexto social, cultural e histórico y, en razón de está inserción generan los problemas con que tienen que ocuparse los teólogos.

2. En consecuencia, aunque no hay que confundir misterio y problema, los contextos evolutivos dentro de los cuales se adoran el misterio y se explica la adoración no están exentos de problemas. En la época actual, más que en cualquier otra, es imposible ignorar estos problemas; porque ellos son ahora tan minuciosos que muchos no saben que creer. No es que se resistan a creer, o que ignoren lo que son las doctrinas de la Iglesia, sino que desean saber lo que dichas doctrinas pueden significar. Éste género de cuestiones es el que concierne a la Teología sistemática. La respuesta a está cuestión es un aumento progresivo de la comprensión. Se descubre una clave que arroja cierta luz sobre el tema de investigación.

V. Comprensión y Verdad

1. Por el contrario, los puntos de vista desarrollados por una teología sistemática son considerados, por lo general, solamente como probables; pero la comprensión a que se ha de llegar debe estar a la altura de cada época. En la edad media bastaba un sistema estático. Pero en el mundo contemporáneo la teología ha de sentirse en su casa con la ciencia, la erudición y la filosofía contemporáneas.
b. Teología sencilla.
c. El énfasis principal debe estar en la Conversión para que no sea irreligiosa.
d. Sería una Teología estéril sino se Comprende. Ejerce atracción si comprenden.
e. Si uno no alcanza una comprensión de las realidades religiosas, en que cree, que está a la altura de su época, estará sencillamente a merced de psicólogos, de los sociólogos o de los filósofos; y ellos no dudaran en decirle a los creyentes cuál es realmente el contenido de su fe.
f. Comunicar la Teología, para ello se debe comprender.

VI. Continuidad – Desarrollo – Revisión

1. Estructura de nuestras operaciones concientes e intencionales
2. Don que Dios hace de su amor
3. Permanencia de los Dogmas
4. Realizaciones genuinas del Pasado


14

LA COMUNICACIÓN


1. Está función es de interés capital, porque en esta etapa final es donde la reflexión teológica aporta todo su fruto. Sin las primeras siete etapas no se produciría ningún fruto, pero sin la última etapa, las siete primeras se realizarían en vano por falta de maduración.

2. Los teólogos deben practicar el conjunto de las ocho funciones.

I. La Iglesia Cristiana y su Situación Contemporánea

1. La Iglesia Cristiana es la comunidad que resulta de la comunicación exterior del mensaje de Cristo y del don interior del amor de Dios. Puesto que podemos contar con que Dios concede su gracia, la teología práctica se ocupa de la comunicación efectiva del mensaje de Cristo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada